ante la ausencia de un dios tuvo que convertirse en uno
sostener el caos con una mano, y en la otra la paz
de infinitas posibilidades, su elección fue sembrar muerte
la idea de salvación se volvió el terror de aquellos que estaban por debajo de él
pronto, cada filo apuntaba a su pescuezo
pasados los siglos, sagrada sangre fue derramada finalmente
su trono quedó vacío, el mundo comenzó a rogar por alguien que tomara ese papel
pero ser deidad no es sencillo
porque siempre llegará alguien que confunda el temor con devoción
los gritos de agonía con vítores hacia su grandeza
y el odio profundo con la más pura adoración
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