no soy bonito, nunca lo fuí, y aún así me convenzo a mí mismo de que así es. cada dia al ver mi cara así sea en el reflejo de la negra pantalla de mi teléfono veo a una porquería de persona, nada agradable a la vista.
sus ojo caídos como palomas muertas en un alambre, sus labios que parecen dos gusanos encima del otro, su forma facial que parece solo una pizarra en blanco, el pelo sin forma y lleno de frizz, sus dientes chuecos adornados con brackets que solo los hacen ver peor.
a veces siento que la gente me queda mirando, y no precisamente halagando mi apariencia, más bien analizando mi horripilancia a través de los estándares de la belleza que cada uno tenga en sí mismo. no me hace falta ser lindo, pero siempre quise serlo, no para gustarle a nadie, sino porque no quiero ser recordado como una amalgama natural con conciencia.
una vez, recuerdo haber subido una foto y me dijeron que parecía vómito en balde, que era más feo que una patada a las bolas, que chuparle el dedo a un mecánico.
cada día me odio más.
ser bonito en estos días es cumplir un estándar, no solo es mantener buenos hábitos y gustos regulares. muchas personas te juzgan por tu apariencia, tal como mi caso.
la gente "atractiva" siempre es bien vista, hasta hubo una ola masiva de defensas a asesinos y violadores por solo ser agradables de ver, por ser destacar en su apariencia. incluso con Jeffrey Epstein se ha dado ese fenómeno.
el punto es que posiblemente puede ser la inseguridad más común del mundo, y al mismo tiempo la más degenerativa.
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )