No dormí en toda la noche.
Mi cuerpo estaba cansado,
pero mi cabeza no paraba.
Pensé demasiado.
Y no me gusta pensar,
porque cuando lo hago aparecen cosas
que no sé cómo callar.
Hay pensamientos que no son suaves,
que no preguntan si pueden quedarse.
A veces me asustan.
La noche se sintió eterna.
El silencio hacía ruido
y yo solo quería apagarme un rato.
No pensar.
No sentir tanto.
Hoy sigo despierta,
pero no descansada.
Con la sensación de haber pasado la noche peleando conmigo misma
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )