¿Cuándo fue que la risa se te volvió de madera?
Esa alegría de antes ahora se siente de afuera.
Ganas algo, sonríes, pero por dentro estás seco, tus logros ya no vibran, solo queda el eco.
Sientes que falta algo, que nada te termina de cerrar, como si caminaras mucho sin moverte de lugar.
Te metiste en un baile que no querías bailar y ahora sientes que es tarde para dejar de girar.
Te da pánico frenar, te da miedo el qué dirán, así que sigues la ruta aunque tus pies no puedan más.
Cargas con decisiones que hoy te pesan como piedra, atrapado en un nudo que nadie más desenvuelve ni enreda.
¿En qué momento tu vida pasó a manos ajenas?
Cuidando gustos de extraños y cargando sus cadenas.
Te olvidaste de ti por darle el gusto al montón y dejaste en el olvido a tu pobre corazón.
Parece que el resto tiene el mando de tu alegría, mientras tu propia voluntad se duerme un poco cada día.
Ves a otros llegar lejos, cumpliendo cada meta, mientras tú sientes que vas en una bici sin maleta.
Te pides tanto, tanto que la mente ya no aguanta, con un nudo en el pecho y un grito en la garganta.
Te exiges ser el mejor, te llevas siempre al límite, esperando que el cansancio por fin ya no te imite.
Al final del día, el que más te duele eres tú, apagando por miedo tu propia lamparita de luz.
"No sirvo" "no valgo" "no me esfuerzo de verdad"
te dices palabras feas que roban tu paz y tu libertad.
Te miras y no te quieres, te tratas como a un extraño, sin darte cuenta, mi cielo, de que tú mismo te haces daño.
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )