Batirnos en un duelo, donde carezco de munición.
Lléname de grietas, yo aceptaré cualquier condición.
Pero contempla repararlas, arrúllame con tu canción.
Mátame y revíveme, ámame y ódiame.
Que tu asalto se detenga; un rayo de tristeza hacia mí lanzaría.
Amárrame a ti y dime cómo te sentirías.
Resuena en tus adentros: “¿Qué pasa por tu cabeza?”
Te juro que no es nada, descansa, pronto será otro día.
No me defiendo ni me opongo, pero no es pereza.
Desata mi dicha, jódeme con sutileza.
Intentando hacer que mis poemas rimen.
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )