Al amor

Tengo un exnovio al cual le diremos Nezy y quiero hablar hoy de él.

Hablar de él nunca me resulta sencillo, porque lo que siento es tan grande que no hay palabras suficientes. Aun así, lo intento, porque quiero que al menos exista una idea de cuánto lo amo y cuánto deseo estar a su lado.

Ya son casi cuatro años desde que lo conocí, y puedo decir sin temor que han sido los mejores años de mi vida. Sí, he tenido problemas, y sí, mi vida a veces se ha desviado hacia rumbos oscuros, pero él siempre ha estado ahí. Con su apoyo, con sus palabras, con sus abrazos. Con su presencia que basta para recordarme que no estoy solo. Sé perfectamente de quién me enamoré y en qué circunstancias ocurrió. Y aunque para muchos pueda parecer una especie rara de masoquismo, un suicidio emocional o una forma absurda de perderme en alguien… para mí, morir de amor por él es apenas el mínimo de todo lo que siento.

Es una emoción infinita. No es tan exagerada como en los libros o las películas, pero sí es igual de increíble como lo pintan. Mi corazón de verdad se acelera cuando lo veo, mi rostro se enciende con un rubor que no puedo controlar, mis ojos brillan sin darme cuenta… y entonces me descubro siendo un chico raro, pero raro en el sentido más bonito y tierno que pueda existir. Es una sensación que nunca había experimentado antes. No sé siquiera cómo me enamoré de él. Según yo, solo éramos y seríamos amigos, hasta que alguno de los dos se cansara del otro. Pero ocurrió. Y no me arrepiento de haberme enamorado, porque aunque no exista una razón definitiva y muchos digan que es costumbre o simple apego, yo sé que no es así. Estoy seguro de que mi vida, después de él, no volverá a ser yo.

Y tal vez suene a locura que incluso que he llegado a pensar que sin él no sería nadie, porque él me da esa razón de ser y de existir. Él me ha ayudado a descubrir quién soy y a conocerme mejor. Y por eso le tengo una gratitud infinita: porque ha sido mi salvavidas en este río turbulento de problemas y emociones en el que tantas veces me he sentido ahogado.Tal vez a veces ni yo mismo sé cómo sentir o qué sentir entre tantas emociones que me provoca. A veces me pregunto cómo no morir de amor cada vez que lo veo, o cómo contenerme cuando hacemos esos sonidos raros, absurdos y chistosos que, en teoría, arruinan el momento. Pero la verdad es que no lo arruinan: para cualquiera podrían ser una tontería, pero para nosotros son algo nuestro. Y para mí, son algo jodidamente magnífico. Al igual que sus ojos… esos ojos que no son azules ni verdes, creo que son cafés claros, aunque nunca he sabido distinguirlo con certeza. Pero eso no importa, porque son lo más hermoso que tiene, lo que más amo de él. Podría mirarlos durante una eternidad sin pausa, y aun así buscaría tiempo en el tiempo para contemplarlos cien eternidades más.

Con él la vida se siente diferente, especial, como si todo lo que cuentan del primer amor o del primer novio estuviera ocurriéndome por primera vez. Aunque sé que no es mi primer novio, estar con él me hace sentir que siempre ha sido solo él, como si no hubiera existido nadie más antes ni pudiera haber alguien después. Él ha sido mi primera vez en todo… en sentir, en soñar, en vivir de esta manera. Y es tan hermoso que incluso me cuesta ponerlo en palabras, porque nada parece suficiente para abarcar lo que significa para mí. Lo que siento por él puede parecer demasiado intenso, incluso exagerado, para quienes no entienden. Para quienes lo ven desde fuera, puede parecer raro que yo viva, escriba y respire en torno a él. Pero así soy: guardo cada foto, atesoro cada recuerdo, colecciono cada detalle de lo que le gusta o le disgusta, porque quiero aprender a ser lo mejor para él. Porque él merece lo mejor.


0 Kudos

Comments

Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )