“Al final solo seremos recuerdos”
—Tiempo querido… ¿por qué todo se va tan rápido? —pregunté mirando el cielo, como si ahí estuviera su rostro mientras esperaba su respuesta.
Entonces el viento se movió despacio, como si suspirara antes de hablarme.
—Porque nada está hecho para quedarse —respondió— Ni los días, ni las personas, ni siquiera vos.
—Entonces, ¿para qué hago todo esto? ¿Para qué intento, me esfuerzo, amo, si al final un día nadie me va a recordar?
El Tiempo guardó silencio por un momento, como si de golpe se hubiera puesto pensativo.
Podía sentirlo a mi alrededor, como si me observara desde todas partes.—No vivís para que te recuerden —me dijo— Vivís para sentir.
Para mirar ese amanecer y asombrarte por sus colores.
Para disfrutar de ese pedacito de sombra en días calurosos.
Para llorar cuando algo se va.
Cuando te rompen el corazón y comenzas tu proceso de sanar
Para reír sin motivo y sin miedo.
Para estar viva, aunque todo se borre después.
—Pero… si todo termina siendo un recuerdo, ¿de qué sirve? —susurré cabizbaja sintiendo un nudo en la garganta.
De eso se trata —respondió—. De que lo que hoy tenés, mañana será solo un eco, y aún así valdra la pena si así vos lo decidís.
No busques quedarte en los demás. Quedate en vos.
Reí, canta, baila, humillate si así lo queres, ama con el corazón aunque no sea correspondido por que al final todo pasa.
Y si vas a dejar algo, que sea un instante donde realmente hayas disfrutado, aunque dure poco.
Lo miré, o al menos eso intenté hacer.
No tenía forma, pero lo sentí sonreír.
—Entonces, mientras no lastime a nadie… puedo hacer lo que quiera, ¿no?
—Exacto —susurró el Tiempo—. Porque cuando llegue el momento y me lleve tu historia, no quiero que sepa a incertidumbre , a arrepentimiento de cosas que quisiste decir o hacer y que en el suspiro de la vergüenza o el miedo al que dirán te quedaste ahí, con todo en las manos para dar.
—Entonces dime Tiempo, a que querés que sepa entonces?
—Quiero que tu historia sepa a paz, a satisfacción de que hiciste todo lo que te salió del corazón siempre que fuera posible, que no te quedó nada para dar aunque aveces no fuera bien recibido, que fuiste contracorriente contra lo lógico o normal. Pero sobre todo que sepa a que lo intentaste sin importar que y disfrutaste cada segundo que te di.
Y fue en ese momento cuando entendí.
Todos seremos recuerdos tarde o temprano, no importa que hagamos o digamos al final todos nos van a olvidar. Entonces... Para que vivir con vergüenza? a nadie le importamos tanto como para recordarnos eternamente, y si así fuera es por que hicimos algo digno de recordar (aunque no necesariamente sea algo memorable)
Los momentos son un instante, hoy somos y estamos, mañana no lo sé.
Pero mientras tanto, aunque dure un segundo, tenemos que vivir una vida que no nos arrepentimos de vivir. Por que al final... Solo seremos recuerdos
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )