Escribiendo desde el presente, con tinta del pasado, para firmar mi futuro.
Vivimos en el mismo mundo,
Pero yo camino en otro.
La luna me dijo
que todo hombre tiene que morir;
solo algunos tienen la dicha de renacer.
¿Qué soy yo más que un simple mortal?
Y aun así… tiembla mi nombre.
Mis cicatrices son cada río que he cruzado.
Nada en este mundo puede parar
la música que yo escucho al despertar.
No pertenezco a nadie,
pero no temo amar.
Puedo ofrecerlo todo
sin olvidarme de quién soy.
Ahora soy de agua y fuego al mismo tiempo.
No voy a llorar;
voy a encontrar un nuevo sueño.
No voy a llorar;
tengo mucho que demostrar.
Estoy a punto de resolverlo:
volver a respirar el mismo aire de antes,
sentirme vivo de nuevo.
Y contigo creo que será posible.
Adoré la lección que me dieron,
pero odié el dolor.
La tristeza me enseñó su idioma, hasta bebí de su copa
y por eso ahora puedo reconocerla en otros.
Creías que iba a volver…
va a ser que no.
No voy a romper lo que no puedo curar,
porque ya estuve ahí,
sé cómo suena
cuando algo dentro de ti se quiebra
y nadie lo nota.
A veces la verdadera fuerza
no está en resistir,
sino en no destruir.
Y hablando de corazones…
no hablo solo del mío.
También hablo del tuyo.
Yo le pertenezco a alguien como yo,
no a alguien como tú.
Dejaré que mi corazón
vea los colores que me rodean
y la oscuridad a la que tanto temo…
perecerá.
Estoy yéndome
y siento que la verdad está en mis ojos.
La veo y se acerca más y más.
Mi dulce nuevo comienzo
está por empezar.
Hay algo en mí,
es difícil de explicar.
No le temo a nada.
Sigo siendo el mismo.
Es lo que habita en mi psique
lo que me impide mentirme a mi mismo.
Veo en mis caídas mi fortaleza
y en mis errores, mi humanidad.
Todos queremos ser adorados;
a veces solo necesito que me escuchen.
La soledad ya terminó, vajco.
Ya no estoy solo.
Me tengo a mí.
Saboreo mis lágrimas;
no puedo permitir la deshidratación.
Porque incluso el dolor,
si lo sostengo,
me alimenta.
Y aunque toque fondo
sé que desde abajo
también se ve el cielo.
Aún en la mierda
encuentro la fortaleza.
Fuerza de flaqueza, lo llaman.
Yo lo llamo
dejar de ser una perra.
Dejar de crawlear,
de pedir permiso para existir.
Olvidarse del “por favor”
para volver a correr sin destino,
saltar hasta que me duela el bazo,
reír hasta llorar
y jugar tan bien
que la vida misma
me acuse de hacker.
Porque hasta en la mugre florece algo,
y a veces
renacer
no es más que recordar
que nunca dejé de estar vivo.
Y en lo que me queda de vida
morderé cada palabra que escribiré.
Esa es mi firma.
Porque soy mi propio autor,
mi esquizofrénico guionista.
No soy mi esclavo,
soy mi amo.
No tengo contrato
ni una firma digna.
Solo me tengo a mí:
escribiéndole a mi pasado,
leyendo mi futuro,
reinventándome,
reworkeándome,
reescribiéndome
con tinta invisible
para los demás
pero que nosotros sí vemos.
En español
y para ustedes,
romantizando mi presente:
yo, V,
tú en realidad,
nosotros,
mis yo’s del futuro.
Y por los que se perdieron en el camino,
Por los que se apagaron y por los que aún chispean,
Por los que aún buscan sentido:
no lo busquen.
Constrúyanlo con amor
Y háganlo hermoso.
Y prometeremos seguir buscando la felicidad !
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )