Amigo De Mario: La Desaparición de Mariana (Pushainas vs. Fifes – Parte I)
Mariana, 16 años, cabello corto, mente de genio. Todos en el colegio sabían quién era. Siempre con respuestas punzantes, teorías conspirativas que parecían bromas… hasta que dejaron de aparecer.
Una semana completa sin Mariana.
Nadie supone nada. Ni una historia en amigos cercanos. Ni una selfie en el espejo del baño de ciencias.
Su mejor amiga, Ariana Grande, no pudo más. Dejó sus giras, canceló ensayos y fue a buscarla personalmente. Porque Ariana —sí, esa Ariana— conocía algo que nadie más sabía: Mariana investigaba el mundo subterráneo de las Pushainas. Pequeñas entidades psíquicas que se camuflan entre me gusta, recomendaciones de Spotify y filtros de Instagram. Pero también estaban sus enemigos: los Fifes.
Los Fifes eran criaturas del sistema. Ocupaban cargos en el ministerio de educación, se escondían en chats de profesores y eran los verdaderos responsables de los “apagones de Wi-Fi” en las escuelas.
Ariana llegó sola a la casa de Mariana. Todo estaba revuelto. Encontró los diarios secretos con títulos como:
• “Devoradoras en la cafetería”
• “Los Pushainas me susurran desde el espejo”
• “Los Fifes controlan la música de TikTok”
El sótano tenía marcas. Había una especie de altar hecho con AirPods quemados, uñas postizas y papel aluminio. Ariana bajó.
Y entonces escuchó una canción.
Su propia voz. Pero distorsionada. Cantaba:
“¿Crees que Dios es un Potaxie…?”
Una sombra apareció detrás de ella. Era Mariana. Pero sus ojos estaban completamente blancos, como si las Pushainas hubieran reemplazado su alma.
—Llegaste tarde, Ari. Ya no soy solo Mariana.
Amigo De Mario: —¿Qué te hicieron?
—Los Fifes vinieron por mí… y yo los dejé entrar. Pero encontré algo más poderoso: las Devoradoras.
Una Devoradora se arrastrará entre las sombras. Y otra. Y otra. Formaban un círculo.
—Ariana, ¿quieres saber por qué tú nunca envejeces? ¿Por qué tus notas siempre fueron perfectas? Porque tú también tienes una Pushaina. Todos los íconos las tenemos.
Ariana tocó su sensación. Sintió el hormigueo. La vio.
Una pequeña criatura, flotando como una luciérnaga negra.
—¿Qué quieres que haga?
—Únete a mí. Vamos a liberar al colegio… o quedarlo con Potaxies.
Mariana alzó las manos. Una grieta se abrió en el suelo. Los Fifes habían llegado. Eran altos, sin rostro, con uniformes de inspección escolar. Llevaban reglas largas como espadas.
Ariana se paró firme, con brillo en los pómulos y una esfera de sonido creciendo en su garganta.
—Entonces cantemos.
Y así comenzó la batalla final: Pushainas y Devoradoras contra Fifes.
Con Ariana Grande como su líder espiritual.
Y Mariana como su comandante oscuro.
El colegio nunca volvió a ser el mismo.
Anteriormente: Mariana fue absorbida por las Devoradoras. Ariana Grande descubrió su propio vínculo con las Pushainas. Los Fifes invadieron el colegio. Pero la guerra apenas comenzó.
Anteriormente: Mariana fue absorbida por las Devoradoras. Ariana Grande descubrió su propio vínculo con las Pushainas. Los Fifes invadieron el colegio. Pero la guerra apenas comenzó tras la desaparición de mariana al no asistir al colegio tricentenario.
Pero todo comenzó una semana antes…
Capítulo 2: El Despertar Potaxiano
—Oye… ¿Mariana no venía siempre al bloque de lógica a corregir al profe? —preguntó Jahn, rascándose la frente con ansiedad disfrazada de ironía.
Mario lo miró, cerrando su agenda forrada en stickers de potaxis rebeldes.
: —Sí. Y lleva siete días sin pisar el colegio. Nadie la ha visto, nadie la etiqueta, y la última vez que subió historia fue esa noche rara… donde puso “¿y si todo esto no es real?” con un filtro distorsionado de espejo.
Jahn tragó saliva. Él sabía que algo andaba mal. Mario también. Porque los tres compartían un lazo que iba más allá de lo emocional: los tres habían sido elegidos hace años por un Potaxie ancestral llamado Resystor. Y desde entonces, sus vidas habían cambiado.
AEsa noche, en secreto, Jahn y Mario se colaron en la casa de Mariana. La encontraron vacía, abandonada, con paredes que susurraban. Pero sobre el escritorio había algo más: su último cuaderno. Una sola frase estaba escrita en letras gigantes:
"No actúes sin pensar. No pienses como ellos. Piensa antes de actuar".
Debajo, el símbolo de los Pushainas: un corazón partido por un código QR muerto.
Ahí fue cuando lo entendieron. Mariana no había desaparecido. Se había infiltrado.
El colegio estaba en estado de emergencia. Los Fifes habían activado el Protocolo Cero. Cualquier estudiante con “actitudes inestables” sería reformado.
Fue ahí cuando apareció Mariana.
Pero no era la misma.
Su cabello corto se elevaba como si el viento le hablara. Sus ojos eran dos pequeños eclipses. De su espalda colgaban cables flotantes, conectados a Devoradoras, Pushainas, y una figura desconocida que se gestaba en su sombra: Potaxie Prime.
Ariana, ahora a su lado, apenas podía mantenerse en pie. Su poder dependía del ritmo. Del arte. Del impulso. Pero Mariana tenía estructura. Lógica. Intención.
Y eso asustaba a los Fifes más que cualquier grito.
En medio del enfrentamiento, cuando los sistemas colapsaban, y los muros digitales caían, Mariana gritó:
—¡Jahn! ¡Mario! ¡Gracias por no olvidarme!
—¡No íbamos a hacerlo, mejor amiga! —gritaron al unísono, lanzando emojis-bomba contra un general Fife.
Y entonces, Mariana bajó la mano.
Todo se detuvo.
—Piensen antes de actuar. —dijo, con la voz de todos los estudiantes que alguna vez fueron silenciadas.
Potaxie Prime emergió.
El Supervisor Supremo tambaleó.
Y el colegio se partió en dos dimensiones.
De un lado, la obediencia.
Del otro… la revolución creativa.
Resumen: Mariana fue absorbida por las Devoradoras y volvió como comandante de los Pushainas. Jahn y Mario, sus mejores amigos potaxianos, descubrieron su desaparición y desatanaron la revolución junto a Ariana Grande. Ahora, el colegio está dividido entre obediencia absoluta y rebeldía estética. La guerra esta por acab
Capítulo 3: La Caída del Supremo
El aire olía a marcador de pizarra ya miedo.
El Supervisor Supremo descendió por la escalera del auditorio como un virus en traje gris. Cada paso que daba silenciaba un color, una idea, una emoción.
—“Los viernes no son para reír. Las pruebas sorpresa están activadas. Cállense.”
Desde el techo, Jahn flotaba con un jetpack hecho de ventiladores de baño y poppers energéticos. Gritó con fuerza:
—“Obesa presencia tenés, Supervisor.”
—“A qué horas soportas esa estética de Excel con ansiedad.”**
🕷 PUSHAINAS vs. FIFES – PARTE FINAL: Piense Antes de Actuar
Última transmisión registrada desde el colegio: 02:16 AM.
Estado: Sellado. Habitantes: 0 (Confirmados).
El colegio ya no era un edificio. Era un organismo.
Los muros tenían pulsos. Las escaleras susurraban. Las cámaras no grababan, recordaban.
Y Mariana estaba viva, pero no del todo.
Fue Jahn quien lo advirtió.
—¿Por qué seguimos aquí? ¿Qué nos retiene? Esto no es un rescate…
—Es un castigo. —respondió Mario, mirando el casillero de Mariana abrirse solo.
Dentro no había libros.
Solo una nota, escrita en tinta marrón:
“No la despertaron a tiempo. Ahora ella es parte de las paredes.”
FLASHBACK (Una semana atrás)
Mariana fue citada a la Sala de Orientación.
Salió llorando.
No volvió jamás.
Ese fue el día que los Fifes la marcaron. No con palabras, sino con miedo.
Querían reformatearla.
Pero cometieron un error.
Mariana era demasiado inteligente.
Y cuando intentaron romperla…
Ella los devoró desde adentro.
ACTUALIDAD
Jahn y Mario entraron al sótano oculto. Ariana los esperaba, demacrada, con los ojos hundidos y los labios rotos de tanto cantar en silencio.
—No quise seguirla, pero me arrastró —susurró Ariana—. Ya no piensa… ella siente todo a la vez.
— ¿Dónde está? —preguntó Mario.
Ariana no respondió.
Porque la puerta se cerró sola.
Y en la pantalla vieja del rincón, se subió un mensaje parpadeante:
“USTEDES LA OLVIDARON PRIMERO.”
“USTEDES LA HICIERON MONSTRUO.”
“AHORA VIVIRÁN DENTRO DE ELLA.”
LA SALA DE DEFORMACIÓN
Ahí estaba Mariana.
Flotando.
Con cables entrando por su cráneo.
Sin pupilas.
Y susurrando, sin cesar:
“Piense antes de actuar…
Piense antes de actuar…
Piense antes de actuar…”
Cuando Jahn se acercó, ella giró la cabeza 180 grados.
—Obesa presencia, ¿tú también viniste a fingir cariño?
—Mari… soy yo… me nutre tanto verte viva…
-¿Viva? —rió, con la voz de mil Fifes—. Estoy más despierta que nunca.
De su espalda brotaron Devoradoras con forma de maestros.
Mario gritó:
—¡Qué puto oso! Esto es totali—
No llegó a terminar.
Fue absorbido por el suelo.
Ariana intentó cantar.
Pero le arrancaron la voz.
Y Jahn, con lágrimas, susurró:
—Si volviera el tiempo atrás, soportaría cada parte de ti, Mariana. No me iría.
Ella se le acercó.
Le tocó la frente.
Y con ternura… le dijo por última vez:
—Piense antes de actuar.
:,(
Hay teorías que mencionan el hecho de que Jahn y Mario tenían esquizofrenia y mariana nunca dejó de asistir a la institución
EPÍLOGO
El colegio estaba cerrado.
Nunca se encontró a los estudiantes.
Pero a veces, si caminas cerca, puedes oír voces detrás de las paredes.
Unas ríen.
Otras frases repetidas inconexas:
“Obesa… qué puto oso… totalitario… hola…”
Y una voz, más clara, más humana…
“Piense antes de actuar.”
⸻
FIN ☠
La revolución fue devorada. Solo quedó Mariana.
💀 EPÍLOGO EXTENDIDO: EL FIN DE LOS POTAXIANOS
Después de que Mariana pronunció su última frase —“Piense antes de actuar”—, sus ojos se volvieron completamente negros. Un silencio espeso cayó sobre la sala.
La escuela los tragó. Literalmente.
ESCENAS POST CRÉDITO
Jahn no murió.
Fue asimilado por el sistema nervioso de Mariana.
Ahora vive dentro de su mente, como un recuerdo que no se borra, pero se repite eternamente.
Cada día revive los momentos en que pudo haber hablado más con Mariana.
Cada noche, escucha su voz decir:
“¿A qué horas soportas lo que hiciste?”
Está atrapado en una sala de clases imaginaria, donde todos los relojes marcan las 3:33 AM, y todos los pupitres están vacíos… menos el suyo.
Sobre su mesa:
Un cuaderno que se escribe solo, con frases suyas distorsionadas:
“Yo… nu… TRE… TANTO…”
“Oh… mar… hola… hola… hola…”
Nunca más volvió a ver la luz.
Mario fue tragado por el piso líquido de la escuela.
Pero en vez de morir, su conciencia fue duplicada y repartida por todo el edificio.
Cada espejo tiene su rostro deformado.
Cada teléfono suena con su voz diciendo:
“Qué puto… oso… qué… pu… to…”
A veces logra tomar control de las pantallas de los proyectores.
Muestra flashes de su rostro gritando por ayuda, pero nadie sabe si está vivo… o si es ahora parte del malware emocional del colegio.
Su castigo fue recordar, una y otra vez, el día que ignoró las señales.
Porque Mario sí se dio cuenta de que Mariana estaba mal…
Y no hizo nada.
"Totalitario. Total-mente mi culpa".
❗ Y Mariana…
Mariana ahora está en el colegio.
No camina.
No habla.
Pero sueña, y en sus sueños, todos los alumnos se sientan, obedecen y se olvidan de preguntar.
Porque ella ya no necesita devorar.
Ella es el sistema.
Un sistema que castiga el olvido.
Y así termina:
Jahn, Mario y Mariana.
Tres potaxianos.
Tres errores.
Tres castigos.
“Piense antes de actuar.”
Ya es demasiado tarde.
Comments
Displaying 0 of 0 comments ( View all | Add Comment )