Poemario II Poema #07 Carne

Carne

Veo los ojos de aquella bestia,

sus pupilas dilatadas por el deseo.

Está lejos, pero su sombra me alcanza;

puedo sentir sus dientes afilados

y su mirada recorriendo mi cuerpo,

como un territorio marcado, conquistado.


No me ve a mí,

no percibe mi esencia, mis pensamientos.

Para él, no soy más que carne,

un objeto moldeado

para calmar su hambre insaciable.


Me asusta su indiferencia,

el modo en que mi humanidad

se desvanece bajo el filo de su mirada,

tan voraz, tan despojada de alma.


Cada paso suyo es una amenaza,

cada gesto, un recordatorio

de que soy presa en un mundo de cazadores.

La bestia no escucha, jamás aprendió

a ver más allá de su instinto.


Abro la boca, pero el grito no nace.

El aire se enreda en mi garganta,

Estoy atrapada en el temblor,

en el abismo de mi silencio,

y ahí, paralizada, solo soy carne.


2 Kudos